Se trata de una tributación especial con un tipo de gravamen reducido del 15% y que exige a las nuevas empresas unas condiciones  de cumplimiento de acuerdo a los siguientes aspectos:

  1. Constitución: la entidad se debe haber constituido a partir del 1-1-2015 y no debe formar parte de un grupo mercantil.
  2. Actividad económica. La empresa debe iniciar el desarrollo de actividades económicas, aunque se establecen excepciones en las no se entiende iniciada una nueva actividad económica, como cuando la actividad haya sido realizada con carácter previo por otras personas o entidades vinculadas y se ha transmitido, por cualquier título jurídico, a la entidad de nueva creación.
  3. El volumen de actividad. No existe exigencia alguna sobre la cifra de negocios ni sobre el número de empleados.
  4. Tipo de gravamen. El tipo reducido se aplica con la única excepción de que la entidad deba tributar a un tipo de gravamen inferior.
  5. El ámbito temporal. La tributación reducida es aplicable al primer período impositivo en el que la empresa tenga bases imponibles positivas , así como en el período impositivo siguiente.