La prestación de los ERTES están sujetas a tributación como rendimientos del trabajo, por lo tanto, en la próxima declaración tendrá mínimo dos pagadores.

¿Qué supone esto?

Como dice el artículo 96 de LIRPF no están obligados a declarar:

Los contribuyentes que obtengan Rendimientos íntegros del trabajo (incluidas, entre otras, las pensiones y haberes pasivos, así como las pensiones compensatorias y las anualidades por alimentos) que no superen los siguientes importes:

 

  • 22.000 euros anuales si proceden de un único pagador. También se aplica este mismo límite cuando los rendimientos del trabajo procedan de más de un pagador, si la suma de las cantidades percibidas del segundo y restantes pagadores, por orden de cuantía, no superan en su conjunto la cantidad de 1.500 euros anuales.

 

  • 14.000 euros cuando procedan de más de un pagador, siempre que la suma de las cantidades percibidas del segundo y restantes pagadores, , superen en su conjunto la cantidad de 1.500€ anuales.

 

Por lo que es muy probable que los trabajadores que permanecieron en ERTE hayan superado esos importes y deban hacer la declaración de la Renta del 2020.

Los importes de prestación por ERTE, no alcancen el mínimo obligatorio exigido por ley para aplicar la retención, por lo que no le aplicaran dicha retención por IRPF.

 “No quiero pagar en la Declaración de la renta, ¿Qué debo hacer?”

Si continúa en ERTE, puede solicitar que le retengan IRPF (debe solicitarlo por escrito cinco días antes de terminar el mes anterior al cobro de la nómina. El nuevo tipo se aplicará hasta final de año y en tanto no renuncie por escrito o solicite un nuevo tipo superior.)

En cambio, si ya ha salido del ERTE, puede solicitarlo a la empresa que le suba la retención para regularizarlo dentro del año.